Ruta del Oriente asturiano
Lastres
Comenzaremos nuestro recorrido en Lastres, del concejo de Colunga. este es un encantador pueblo de pescadores, que, antaño, se dedicaban en parte a la pesca de la ballena. La ermita de San Roque, situada en lo alto del pueblo, sobre los acantilados y con su pequeño y abrigado puerto, ofrece una preciosa panorámica de la costa asturiana oriental; Es ameno darse una vuelta por el puerto y degustar el pescado recién desembarcado y los no menos excelentes mariscos a un precio interesante.
Colunga
Con la Sierra de Sueves a las espaldas y en Cantábrico de frente, llegamos a Colunga, capital del concejo del mismo nombre. Más adelante, llegamos a La Isla, un pequeño pueblo costero y hasta el Concejo de Caravia donde hay amplias playas y otras recoletas ocultas entre los acantilados. Apenas desviándonos unos pocos kilómetros llegamos al Mirador del Fito, a 631 metros de altura donde se divisa un panorama hermosísimo de la costa del Cantábrico.
Para los aficionados a caminar, lo mejor es subir a la misma sierra y ver el galope en libertad de los caballos asturcones, raza autóctona de Asturias. Solo hay que tomar el sentido contrario al del mirador y adentrarse en las laderas herbosas de la Sierra. Si el día es despejado, lo mejor es subir al Pienzu, un monte donde unos pescadores de Lastres, como agradecimiento a la Santina por haberles salvado de una tremenda tempestad, hicieron levantar una cruz de hierro, desde cuya base se puede ver, sin exageración alguna, toda Asturias.
Ribadesella
Tras descender de la Sierra de Sueves, emprendemos el camino y llegamos a Ribadesella. En nuestro camino encontraremos antiguas casonas de estilo colonial, con palmera incluida, que los “indianos” o emigrantes a las Américas levantaron a su regreso, se supone que ya ricos. Ya en Ribadesella veremos su puente de hierro, que fue, durante muchos años, el más largo de toda España.
Si llegamos en el primer sábado de agosto, veremos la llegada del famoso Descenso en Piragua del Sella, que recorre el tramo del río Sella entre Arriondas y Ribadesella. La joya de Ribadesella son las Cuevas de Tito Bustillo, llamadas así en homenaje a su descubridor. En su interior se encuentran algunas de las muestras de arte rupestre más importantes de Europa.
Llanes
Llegamos a Llanes, donde encontraremos, tal vez, las mejores playas de Asturias (más de 30), como la de San Antolín, Poo, Toró, Barro o Torimbia. El Concejo de Llanes es uno de los más importantes núcleos turísticos del norte de España, ostentando el título de Municipio de Excelencia Turística, con una magnífica ubicación entre el mar Cantábrico y los Picos de Europa.
La villa de Llanes posee un hermoso casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico. Además del Torreón, la basílica de Santa María del Conceyu, la Casa Municipal de Cultura, los restos de su muralla o el Palacio de Gastañaga, cuenta con abundantes casas de indianos repartidas por todo el concejo. Llanes y los pueblos de su concejo ofrecen numerosas posibilidades y lugares con preciosas vistas: desde los pueblos de la Sierra de Cuerda se ven los Picos de Europa y el Naranjo de Bulnes; las playas y las ensenadas son bellísimas y hay miradores desde los que se puede disparar la cámara fotográfica y conseguir fotos inolvidables.
Colombres
Viajamos ahora casi hasta el límite territorial de Asturias con Cantabria, a Colombres, donde se encuentra el Archivo de Indianos, museo de la emigración asturiana a América, abierto de lunes a viernes en horario de mañana y tarde. Desde allí, en dirección a Panes, ya en el interior y de allí hasta Arenas de Cabrales, desde donde se divisa una de las mejores vistas del Naranjo de Bulnes si es un día claro.
Sobre Arenas de Cabrales es destacable su queso, elaborado con leche cruda de vaca o mezcla con leche de cabra y oveja y curado en cuevas denominadas talameras. Desde Arenas de Cabrales aprovecharemos a visitar la Garganta del Cares y, si es aficionado a las caminatas, no deje de recorrer a pie los veinte kilómetros del desfiladero que le llevarán a Posada de Valdeón, ya en León.
Cangas de Onís
Cangas de Onís es nuestra siguiente parada. Buena parte del territorio del concejo está dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa. La primera imagen que veremos es su Puente Romano, levantado en la Edad Media sobre el antiguo puente romano.
La Ermita de la Cruz fue levantada por orden del rey Favila y en su interior se guardaba la Cruz de la Victoria. Cuando la ermita fue destruida en 1936 se descubrió el dólmen de la Santa Cruz. En las proximidades de Cangas de Onís se encuentra la Cueva del Buxu, con pinturas rupestres.
En el resto del concejo destacan la iglesia románica de San Pedro; el Palacio de Noriega, la Cueva del Cuélebre y Santa Eulalia de Abamia en Corao; el monasterio de San Pedro en Villanueva, declarado Monumento Nacional, la iglesia de San Emeterio de Isongo; el Palacio de Soto Cortés, en Labra y muchos más.
Covadonga
Por la AS-262, llegamos a Covadonga, centro de la Reconquista, donde visitaremos la Cueva de la Santina, como cariñosamente llaman los asturianos a la Virgen de Covadonga, además de la basílica y el museo. Un curioso fenómeno natural que podemos contemplar es la aparición del río Auseva bajo la Cueva, que desaparece, algo más arriba en las Simas de Orandi. El lugar entero está repleto de magia, como demuestra que desde tiempos muy remotos fuera un lugar sagrado para los astures.
Hay una visita ineludible, la que debemos hacer a los Lagos de Enol y de la Ercina a los que se llega desde una empinada carretera desde la que se divisa un panorama imponente. Los lagos son la puerta de entrada al Parque Nacional de Covadonga.
El Parque Nacional de Covadonga fue creado en 1918, y abarca los concejos asturianos de Cabrales, Cangas de Onís, Amieva y Onís, además del concejo leonés de Valdeón. Es un paraíso para los aficionados al aire libre, ofreciendo parajes únicos para la práctica de numerosos deportes, como el alpinismo, la bicicleta de montaña, el senderismo o la espeleología.
Son incontables las rutas que parten desde el Parque, numerosos los miradores y aún más las cuevas y simas, algunas aún inexploradas. Si el Parque es un paraíso para los deportistas, aún lo es más para la vida salvaje. Las especies animales que lo habitan son numerosísimas: gatos monteses, rebecos, águilas reales, salmones, alimoches, tejones, jabalíes, armiños, topos, milanos, truchas, ánades reales, lampreas… Sin duda, estos parajes son un provilegio dado por la Naturaleza a la tierra asturiana, un lugar que debe ser respetado y cuidado con especial mimo.
Desde Cangas de Onís, casi cerrando el círculo de esta ruta, tomaremos la N-634 hasta Arriondas e Infiesto, en la Sierra de Sueves, con sus legendarios caballos asturcones. Desde allí llegaremos de nuevo al Mirador del Fito y, finalmente, hasta el concejo de Colunga, punto de partida de nuestro recorrido.