Costa Rica natural
El país cuenta con un amplio Sistema Nacional de Áreas de Conservación (todas muy próximas entre sí) que agrupa parques nacionales, monumentos nacionales, reservas biológicas, reservas forestales o refugios de vida silvestre, entre otras.
Las especies acogidas en estas áreas son 13.000 especies de plantas, 2.000 de mariposas diurnas, 4.500 nocturnas, 163 de anfibios, 220 de reptiles, 1.600 de peces tanto de agua dulce como marina y 850 especies de aves. Existen grandes mamíferos, como el puma, el ocelote o el jaguar, pero no son fáciles de avistar.
A pesar de su pequeño tamaño, Costa Rica es un país que cuenta con montes muy elevados, como el Cerro Chirripó (clasificado como Parque Nacional), situado en la Cordillera de Talamanca y con 3.820 metros de altitud, al que sigue, en cuanto a altura, el Cerro de la Muerte, que ronda los 3.500 metros.
Esas mismas montañas influyen notablemente en el clima, ya que, según en qué zona de Costa Rica nos encontremos, puede variar la temporada de lluvias y la intensidad de las mismas.
Para hacernos una idea de esas diferencias, baste con decir que la temporada de lluvias en el Pacífico Central se prolongan de mayo a noviembre mientras que en el Caribe aparecen de mayo a agosto y de noviembre a diciembre.
Estar en la temporada de lluvias no significa que no cese de llover a lo largo del día, pues las lluvias suelen producirse a partir de mediodía o primeras horas de la tarde, tras hermosas mañanas soleadas. También esa misma altura y la zona en que nos encontremos, determinará las temperaturas medias, 25º C en las zonas llanas, 20º C en el Valle Central y 16.3º C en las zonas altas.
Los volcanes son otra nota predominante en el paisaje costarricense; en las cordilleras Central y de Guanacaste hay hasta once volcanes.
El volcán Poás es el más impresionante de todos y su cráter principal es uno de los mayores de todo el mundo, con cerca de dos kilómetros de diámetro y 300 metros de profundidad.
Otro volcán que no le va a la zaga en cuanto a espectacularidad es el Irazú, al que el astronauta Neil Armstrong, el primer hombre que puso el pie en la Luna equiparaba con el paisaje selenita, incluso por las bajísimas temperaturas que en él se registran. Por otra parte, el volcán Arenal, en activo es punto de atracción para numerosos vulcanólogos desde 1968.
Otras zonas volcánicas de gran interés son el Rincón de la Vieja, al sur de la cordillera de Guanacaste, con las áreas denominadas Las Pailas y Las Hornillas en los que la naturaleza muestra su fantástica belleza y la opulencia de su fauna, formada fundamentalmente por aves y su exuberante flora.
La selva, que cubre buena parte del territorio, es otro de los sistemas ecológicos más impresionantes de Costa Rica; la variedad de los bosques costarricenses varía notablemente, desde el de montaña al tropical, el seco o el húmedo y es posible encontrar que, en una misma zona, se den hasta diez tipos diferentes de selvas.
En sólo otros cinco lugares de todo el mundo es posible ver el desove de las tortugas; son varios los lugares de Costa Rica elegidos por los quelonios para sus puestas, y entre ellos destacan las zonas de Playa Grande, Playa Nancite, Ostional, Tamarindo y Tortuguero.
No cabe duda que las playas son un punto de atracción para cualquier turista y en Costa Rica las hay, magníficas y con una diversidad sorprendente en las que puede variar la finura de las arenas, la vegetación circundante o el tamaño de las olas.
Los aficionados al submarinismo encuentran en Costa Rica un magnífico lugar en el que realizar sus inmersiones, pudiendo disfrutar de un medio ambiente marino en el que destaca la gran cantidad de especies de peces que viven en sus aguas, hasta 1.000 diferentes.
Existen lugares privilegiados para la vida submarina, como la espléndida Isla del Coco o la Isla del Caño, frente al Parque Nacional Corcovado, en la península de Osa, que, a su vez, es un importante centro arqueológico.
Viajar a Costa Rica en vacaciones es todo un descubrimiento. Su fabulosa riqueza ecológica y el especial cuidado con el que se protege su medio ambiente convierten a este país centroamericano en cita obligada para los que buscan unas vacaciones en las que integrarse en el medio ambiente sea tan sencillo como salir del propio hotel.
Tanto las autoridades costarricenses como particulares, organizaciones o empresas turísticas ponen todo su empeño y su trabajo en la conservación del rico patrimonio natural de Costa Rica, mediante un desarrollo turístico y económico sostenible.+
No en vano en apenas un 0,03 % de la superficie de nuestro planeta se concentra tanta riqueza natural y todo eso en sólo 51.000 kilómetros cuadrados, así que no dejes pasar la oportunidad y date un salto por Costa Rica y comentanos qué tal te fue en el viaje!