Buñol y su Tomatina
La Tomatina es una controvertida y por demás amena celebración que tiene lugar en Buñol, siempre el último miércoles de agosto, durante la semana de festividades del municipio.
Todo comenzó en 1944, cuando un par de revoltosos jóvenes iniciaron un escándalo durante un pasacalle, y al no tener más armas que unos tomates, fueron estos arrojados generando caos y desorden, por lo que fueron detenidos pero liberados al poco tiempo; como el ímpetu juvenil siempre puede más, al año siguiente hicieron lo mismo y volvieron a ser detenidos hasta que a punta de insistir lograron arraigar en la gente una actividad que resultaría tremendamente famosa.
Se puede decir que se hizo legal a regañadientes para 1950 aunque hubo ciertas censuras; luego comenzaron a estipularse reglas para poner algo de orden y así quedó plenamente instituída en 1959.
Actualmente la fiesta es un increíble jolgorio de una hora en la que los tomates vuelan a discresión tiñendo las calles de un rojo que atrae increíblemente a los turistas, logrando desmesuradas cifras cada año y que sigue en aumento. Comienza con un juego parecido al palo encebado, y cuando alguien logra llegar hasta arriba da incio la guerrita con el sonido de una bombarda; al cabo de esa hora otra explosión indica el término del evento.
Sin duda, un paseito por Valencia, y específicamente por Buñol para fines de agosto será sumamente relajante, ¡tirar tomates como una catarsis ha de ser lo mejor!